Pisa y se mueve en las incógnitas
infundadas de la vida, me sorprende la hipocresía de su risa helada. Dejar salir
sentimientos es como decirles adiós también, como esos pasos que no toleramos
dar o las cosas que damos por una extraña cultura que nos dice que dar, es mejor
que recibir. Y así tú te escapaste de mí, y así tú me dejaste allí. Por extraño
que parezca en el juego de la vida siempre dejamos las cosas más importantes,
aunque creamos que las llevamos con nosotros. Es igual a un “te amo” dicho,
jamás uno nuevo sonara como el anterior, ya que puede sonar mejor o peor, pero
nunca igual. Así como cuando te vi marchar de mí, caminando adelante como una
dama siempre debe hacer. Solo que esta vez el caballero no llego a tu lado para
acompañarte. Extrañas formas de una vida molida a golpes, de esperanzas
quebradas en murmullos de los que estuvieron, desechas por los que se fueron,
asesinadas por promesas de camino y vaya que hay promesas en este camino. El
primer paso dado por la dama fue el primer describir intacto de cómo se rompió
mi corazón, ella se iba de mi, de mi y de mis sueños, de mi y de mi amor. Que
inerte es estar vivo sin sueños para estarlo, que pasión siente un muerto por
sus sueños por cumplir. Que estupidez dejar salir el amor por la dama de los
pasos de adelante. Pero allí va. Acurrucando sus pecados divididos en milagros,
arrumados en su maleta que cuelga despejada y pesada de su mano. Que vacía es
mi mirada lejos de la terminal que te despide, que sombras son aquellos que nos
pasan a los lados y que no saben nada. Allí iras con tu cabeza erguida y
orgullosa, orgullosa de lo que eres pero no de lo que dejas por sostenerte en
un mundo al que no perteneces, ambiciosa y ambigua, intolerante a rescatar otros
sueños, presta a seguir tu camino. Allí me dejas detrás, a tu caballero de
anomalías a tu príncipe sin rey. Por seguir una línea de proporciones
despejadas de inseguridades y de que todo estará bien, supongo que haríamos
cualquier cosa. Pero lo que es seguro, no siempre es lo que enamora, lo que es
verdad, no es siempre lo que queremos saber y lo que es real no es lo que
siempre queremos ver. Así que espero que sea solo un lado del camino estar aquí
viéndote marchar, tan tu y tan sin mí.
Así
que comienzo a dar mi primer paso detrás de ti, sin nada más que sentir el peso
saliente de mis sentimientos por ti, es una culpa, es un dolor, es un reproche
y es mi corazón vuelto un campo de tiro, en marionetas de lo que ahora no es
que me pierdo de lo que será. Que estupidez cobrar antes de saber que te
costara lo que se llevan de ti. Para unos, es tiempo, para otros, solo es
cuestión de dinero, incluso están los que no piden nada, pero estoy yo y mis
allegados, que lo queremos todo. El egoísmo dibuja paralelos gráficos en mis
facetas de cambios, borra a su vez el término del rango de mi alcance a ti, a
ti… A ti que eres, a ti que serás, pase lo que pase. El corazón es un misterio
sin regocijo que se pierde a sus propios campos helados y desérticos a la vez,
que programa sus horas según sus latitudes circunstanciales. Oh! hermosa liberación,
dejame filtrar la memoria de mis venas y en soledad caer y caer a ti.
Pase lo que pase con la dama de los pasos de adelante. Entonces vendrán mil elevaciones al cielo por sus pasos y vendrán otras miles de caídas por sus manos, renaceré para amarla, pase lo que pase, volveré a encontrarla, pase lo que pase. Así yo sea el del escape, así yo sea el del quedarse.
Pase lo que pase con la dama de los pasos de adelante. Entonces vendrán mil elevaciones al cielo por sus pasos y vendrán otras miles de caídas por sus manos, renaceré para amarla, pase lo que pase, volveré a encontrarla, pase lo que pase. Así yo sea el del escape, así yo sea el del quedarse.
Porque no importa donde este ella, ni que tantos pasos adelante este,
no es que a veces no sepa cómo alcanzarla, es solo que al fin y al cabo es… La
dama de los pasos de adelante.
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