lunes, 13 de octubre de 2014

Un Milímetro Más de Ti




                Un milímetro de ti, y me acerco mas al fuego. Un segundo más de contacto en tu piel y mi deseo llega a su punto de ebullición. Una gota de tu sudor causando escozor en esa marca en mi espalda que dejaste. Una mirada mas y perderé el control. Qué control tan estúpido, si tomo en cuenta el momento que mi memoria surfea en el anhelo de tenerte. Encima; arañando mi pecho rompiendo los esquemas con el vaivén violento de tus caderas, causándote un placer pecaminoso, rogado de dolor por llegar a tus profundidades, por rozar tu fondo. Debajo; sintiendo la humedad de nuestro sudor ligado, con el tu pecado original con nombre de ángel erectos en mi boca aprisionados por mis dientes. Dulce espera de ti, dulces milímetros de ti que me llevan a un borde, donde el vértigo es mi compañero, mas por tenerte siempre, que por caer en el. Las vidas de dos que se juntan en un decir de una sola palabra. Así cuando te veo suspiro y tú, quemas ese suspiro con el andar de tus caderas. A veces y solo a veces las cosas son como los motivos desgarrados del deseo que te profeso. Como esos demonios internos que cumbran en nuestros cielos volviéndolos un infierno de alquiler, en sombras frescas y que en vez de hervir nos vuelven más justos, más sanos, mas empáticos de la vida que caminamos, no es como decir que es un camino perfecto, pero sí creo que verte en mi camino, es una visión endemoniadamente sutil de mis deseos mas pervertidos. Es como colonizar una región llena de prohibiciones, es como el tabú de ganarte de a milímetros, son tus lejanías certeras y las perdidas del tiempo que no tenemos para vivirnos. Así es como veo tus labios cuando se acercan así es como peco en cada milímetro que los poseo, así es como veo un infierno en mi cielo. 



                Los cautivados de tu extrema sensualidad somos como botones estrellados reflejados en el mas de tu andar pero que me veas solo a mi me eleva a tu galaxia sin fines de lucro de algo que no tendré jamás. Amor inerte como dormido o apesadumbrado, con uno de esos siete pecados capitales en los parpados de sus ojos, la vida no es siempre lo que uno es pera que sea, pero siempre será lo que tu luches que se convierta. Las periódicas tablas innumerables del raciocinio in finito del mundo que caduca en tres razones altamente básicas: ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde?. Dejemos de divagar en teoría de fechas vencidas y seamos participes de nuestros hoy, como un muerto que quiere vivir y un vivo que quiere morir. Nos tenemos en un cielo y nos vivimos en un infierno que arde leve porque no se consuma aun esas llamas que nos tragaran mientras destrozamos al mundo haciéndonos el amor. Milímetro a milímetro justo como cada parte que adquiero de ti justo como cada parte que adquieres de mí. Cuando en un mundo sin razones tenemos una pasión que lo cobre todo cada vez que poseo un milímetro de ti. Milímetros que son cárcel de nuestros sentimientos sostenidos en pulsos cronológicos. Pero así eres así soy, o ¿acaso no gane otro milímetro mas de ti?

viernes, 3 de octubre de 2014

El Cenzontle Egoísta & Una Luna Difuminada en Tiza



                Viajo errante, nada de rumbo fijo, nada que parezca un lugar en el que detenerse, por inercia de la conspiración de la misma noche que me agota, me detengo donde es más difícil respirar. Me detengo justo en el menguante de la luna. Estoy cansado por no saber y por no sentir, la falta de oxigeno no es propia de la altura en la que estoy. Parece que la arrastro desde un tiempo atrás, mis memorias atraviesan como dagas los sueños que tengo. Parece ser que lo que quiero siempre estará ligado a mi soledad, deseo filtrar las memorias de mis venas, deseo estar vacio para poder comenzar, deseo poderme dejar arrastrar por la gravedad. Sacudo el cuello a un lado y entro en un momento que es mío. No puedo ser yo mismo sin dejar atrás lo que amo. O tal vez es mi egoísmo hablando por mi otra vez  pero, ¿cómo poder saber? Ya hace mucho que no se diferenciar  cuales de mis voces no lo es, supongo que es como tener a mi propio demonio de caricatura diciéndome al oído “amar egoístamente es la mejor forma de amar, quererla solo para ti es amar de verdad, porque nada será más puro que entregarte solo a una persona sin que nada te detenga en el camino, saber que siempre serás para ella como ella de ti sin que exista mas” Si. Definitivamente es algo que diría mi egoísta yo interno. Quizás y solo quizás, si sea la forma más pura de amar, solo que no es la única forma de hacerlo y esa es una verdad, como tantas verdades hay en este mundo.


                Hay algo mal con este lugar donde me detuve a descansar, esta borroso esta opaco, que hipócrita es la venturanza de mi vida que me detuve en una luna menguante difuminada en tiza, sacudo el polvo de la luna, y es su luz tenue regalada por el sol me revela que solo conseguí difuminarla aun mas, que destino cruel y elaborado es el no saber. No saber de mi, de mis sentimientos los conozco, de mi vida se de dónde vengo, de ella se que la amo como a nadie. Pero no saber de mí, que juego tan trillado es. Tan poco se de los intereses de mi pasado que evito las membrecías del destino que me invita a dejarme ir en un, será ó tal vez, será… Como jode colocarle pausas a las palabras que te queman en un escozor divagado. No por lo que cuesta entenderlas, si no por lo que cuesta aceptarlas. Déjame recostarme o déjame caer luna menguante. Realmente estoy cansado de mi mente, tu fría desolación no deja rincones a mis incógnitas para resguardarse de tu regalada luz, que borrosa limpia las líneas de mi correcto. Sentarme en ti limpia mis adentros, pero solo tengo miedo. Que difícil es tener respuestas del silencio. Y pensar que sostenemos en nuestras manos, nuestros propios sueños y que a veces el reloj se detiene por falta de ellos. Solo quiero asilarnos del resto de este mundo donde se cambian sueños por aire. Creo que sin pensar me recosté en ti luna menguante, que confortable es. Pero debo seguir volando mi propia vida, con distorsionadas alas y aun un camino sin rumbo, tal vez un día llegue a casa. Aunque, quizás solo está allí donde mis ojos y mi egoísmo no alcanzan a ver, pero mi corazón lo alcanza a sentir. Qué difícil es enfrentarse a ese desierto abierto, con el miedo mudo y el coraje lento, el camino sí se hace andando luna menguante, pero un desierto es un desierto.


                Abro mis alas y solo me dejo caer sintiendo por última vez ese polvo melancólico debajo de mis pies y tal vez fue por el giro de mi caída que pensé por un momento que la luna menguante me daba una sonrisa para saberme reconfortado hablarte en silencio yo también te sonrió luna menguante, yo también. Solo espero que así me traguen siete mares, no me quite el coraje de vivir por ella y simplemente yo, dejarla vivir porque después de todo así sean mil verdades en el mundo dos que se unan y hagan una sola no estaría de más. Porque ahora que estoy lejos de ella se que dolerá mas, así que dejo libre en esa luna a mi compañero de la vida, porque la vida comienza siempre en nuevos lugares, en nuevas tierras y en nuevas preguntas. ¿Qué tal si ella y yo comenzamos con una nueva pregunta también?



                Que tal luna menguante, si le digo y le pregunto. Amare tus fases de luna… ¿Amarías el egoísmo de este Cenzontle también? 










"El Cenzontle se pregunta de donde es. El cielo se abre y la respuesta está en su canto: uno es los caminos recorridos, los lugares del amor, el lugar donde ah enterrado su ombligo."
  
Mardonio Carballo